Oración de hoy Lunes 22/04/2019

Jesucristo el hijo que el Padre Todo Poderoso nos envio para nuestra salvacion a hecho de nosotros un pueblo de reyes y sacerdotes, para que podamos ofrecerle toda la gloria y honra. Dios acepta humilde mente esta oracion.

Invoquémosle, pues, diciendo.

Por tu victoria, sálvanos, Señor.
Señor Jesucristo, que en tu victoria destruiste el poder del abismo, venciendo la muerte y el pecado, haz que también nosotros venzamos hoy el pecado.

Tú que alejaste de nosotros la muerte y nos has dado nueva vida, concédenos andar hoy por la senda de esta vida nueva. Tú que diste vida a los muertos, haciendo pasar a la humanidad entera de la muerte a la
vida, concede el don de la vida eterna a cuantos se relacionarán hoy con nosotros.

Tú que llenaste de confusión a los que hacían guardia ante tu sepulcro y alegraste a los discípulos con tus apariciones, llena de gozo a cuantos te sirven.

Padre Omnipotente Rey de Israel hoy en este dia traigo ante ti mi humilde Salmo esperando que sea de tu agrado, gracias padre por lo dado el día de hoy y por lo que nos darás.

Salmo 5: Oración de la mañana de un justo perseguido

Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos, haz caso de mis gritos de auxilio, Rey mío y Dios mío. 

A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz, por la mañana te expongo mi causa, y me quedo aguardando. 

Tú no eres un Dios que ame la maldad, ni el malvado es tu huésped, ni el arrogante se mantiene en tu presencia detestas a los malhechores, destruyes a los mentirosos; al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor. 

Pero yo, por tu gran bondad, entraré en tu casa, me postraré ante tu templo santo con toda reverencia. 

Señor, guíame con tu justicia, porque tengo enemigos; alláname tu camino. 

En su boca no hay sinceridad, su corazón es perverso; su garganta es un sepulcro abierto, mientras halagan con la lengua. 

Que se alegren los que se acogen a ti, 
con júbilo eterno; protégelos, para que se llenen de gozo los que aman tu nombre. 

Porque tú, Señor, bendices al justo, 
y como un escudo lo rodea tu favor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

Tú que te has revelado como Señor de la vida, danos parte en la plenitud de tu vida divina.

Haz que reproduzcamos siempre tu muerte en nuestros cuerpos, para que en nuestro vivir se manifieste también tu vida.

Ilumina nuestros corazones con tu luz,
para que, a través de nosotros, resplandezca la gloria de Dios.