Oración de hoy Lunes 15/04/2019

Jesucristo el hijo que el Padre Todo Poderoso nos envio para nuestra salvacion a hecho de nosotros un pueblo de reyes y sacerdotes, para que podamos ofrecerle toda la gloria y honra. Dios acepta humilde mente esta oracion.

Invoquémosle, pues, diciendo.

Sálvanos, Dios del universo, infunde tu terror a todas las naciones; amenaza con tu mano al pueblo extranjero, 
para que sienta tu poder. 

Como les mostraste tu santidad al castigarnos, muéstranos así tu gloria castigándolos a ellos: para que sepan, como nosotros lo sabemos, que no hay Dios fuera de ti. 

Renueva los prodigios, repite los portentos, exalta tu mano, robustece tu brazo Reúne a todas las tribus de Jacob 
y dales su heredad como antiguamente. 

Ten compasión del pueblo que lleva tu nombre, de Israel a quien nombraste tu primogénito; ten compasión de tu ciudad santa, de Jerusalén, lugar de tu reposo. 

Padre Omnipotente Rey de Israel hoy en este dia traigo ante ti mi humilde Salmo esperando que sea de tu agrado, gracias padre por lo dado el día de hoy y por lo que nos darás.

Salmo 41: Deseo del Señor y ansias de contemplar el templo

Como busca la cierva corrientes de agua, 
así mi alma te busca a ti, Dios mío; tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? 

Las lágrimas son mi pan noche y día,  mientras todo el día me repiten: 
¿Dónde está tu Dios? Recuerdo otros tiempos, y desahogo mi alma conmigo: 
cómo marchaba a la cabeza del grupo, 
hacia la casa de Dios, entre cantos de júbilo y alabanza, en el bullicio de la fiesta. 

¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas? Espera en Dios, que volverás a alabarlo: Salud de mi rostro, Dios mío.

Cuando mi alma se acongoja, te recuerdo 
desde el Jordán y el Hermón y el Monte menor una sima grita a otra sima 
con voz de cascadas: tus torrentes y tus olas me han arrollado. 

De día el Señor me hará misericordia, 
de noche cantaré la alabanza del Dios de mi vida diré a Dios: Roca mía, 
¿por qué me olvidas? ¿Por qué voy andando, sombrío, hostigado por mi enemigo?

Se me rompen los huesos por las burlas del adversario; todo el día me preguntan: 
¿Dónde está tu Dios? ¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas? Espera en Dios, que volverás a alabarlo: Salud de mi rostro, Dios mío.”

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

Yo como cordero manso, llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que contra
mí planeaban: Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra de los vivos,
que su nombre no se pronuncie más. Pero tú, Señor de los ejércitos, juzgas rectamente,
escudriñas las entrañas y el corazón; veré tu venganza contra ellos, porque a ti he
encomendado mi causa.