Oración de hoy Jueves 11/04/2019

Jesucristo el hijo que el Padre Todo Poderoso nos envio para nuestra salvacion a hecho de nosotros un pueblo de reyes y sacerdotes, para que podamos ofrecerle toda la gloria y honra. Dios acepta humilde mente esta oracion.

Invoquémosle, pues, diciendo.

Por la intercesión de Santo Estanislao Obispo y Martir que entrego libremente su vida como testimonio de la fe, concédenos, Señor, la verdadera libertad de espíritu.

Por la intercesión de los Santos Apóstoles que proclamaron la fe hasta derramar su sangre, concédenos, Señor, la integridad y constancia de la fe.

Que por la intercesión de los santos mártires que soportando la cruz siguieron tus pasos, concédenos, Señor, soportar con generosidad las contrariedades de la vida asi mismo padre te pido que por la itervesion de Santo Estanislao y los santos Martires que blanquearon su manto en la sangre del Cordero, concédenos, Señor, vencer las obras del mundo y de la carne.

Padre Omnipotente Rey de Israel hoy en este dia traigo ante ti mi humilde Salmo esperando que sea de tu agrado, gracias padre por lo dado el día de hoy y por lo que nos darás.

Salmo 9: EL SEÑOR, JUEZ DE LAS NACIONES

Del maestro de coro. Para oboes y arpa. Salmo de David., acción de gracias por la justicia de Dios, te doy gracias, Señor, de todo corazón y proclamaré todas tus maravillas.

Quiero alegrarme y regocijarme en ti,
y cantar himnos a tu Nombre, Altísimo.

Cuando retrocedían mis enemigos,
tropezaron y perecieron delante de ti, porque tú defendiste mi derecho y mi causa, sentándote en el trono como justo Juez.

Escarmentaste a las naciones,
destruiste a los impíos y borraste sus nombres para siempre; desapareció el enemigo: es una ruina irreparable;
arrasaste las ciudades, y se perdió hasta su recuerdo.

Pero el Señor reina eternamente
y establece su trono para el juicio: él gobierna al mundo con justicia y juzga con rectitud a las naciones. El Señor es un baluarte para el oprimido, un baluarte en los momentos de peligro.

Confíen en ti los que veneran tu Nombre,
porque tú no abandonas a los que te buscan canten al Señor, que reina en Sión, proclamen entre los pueblos sus proezas.

Porque él pide cuenta de la sangre, se acuerda de los pobres y no olvida su clamor. El Señor se apiadó de mí, contempló mi aflicción; me tomó y me alzó de las puertas de la Muerte, para que pudiera proclamar sus alabanzas y alegrarme por su victoria en las puertas de Sión. La derrota de los impíos los pueblos se han hundido en la fosa que abrieron,

su pie quedó atrapado en la red que ocultaron. El Señor se dio a conocer, hizo justicia, y el impío se enredó en sus propias obras. Vuelvan al Abismo los malvados, todos los pueblos que se olvidan de Dios.

Porque el pobre no será olvidado para siempre ni se malogra eternamente la esperanza del humilde. Levántate, Señor
que los hombres no se envanezcan,
y las naciones sean juzgadas en tu presencia. Infúndeles pánico, Señor,
para que aprendan que no son más que hombres.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

Yo como cordero manso, llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que contra
mí planeaban: Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra de los vivos,
que su nombre no se pronuncie más. Pero tú, Señor de los ejércitos, juzgas rectamente,
escudriñas las entrañas y el corazón; veré tu venganza contra ellos, porque a ti he
encomendado mi causa.